En 2014, llegamos con el corazón lleno de sueños, esfuerzo y un profundo amor por nuestra cultura. Como dos mujeres peruanas, abrimos las puertas de este local con el propósito de compartir con Tijuana el verdadero sabor de nuestra tierra. Así nació nuestro querido Miski Perú, tomando su nombre de la hermosa palabra quechua que significa “dulce” o “delicioso”. Eso es exactamente lo que siempre hemos querido transmitirles a través de cada plato: el sabor, la calidez y la inmensa alegría de nuestra gastronomía peruana.
Lo que comenzó como un pequeño rincón en la frontera de Baja California, rápidamente se convirtió en un pedacito de hogar para nuestros hermanos peruanos. Y no solo eso, aquí tuvimos la fortuna de compartir nuestra mesa con nuestros entrañables amigos mexicanos, quienes nos recibieron con los brazos abiertos y se convirtieron en una parte hermosa e inseparable de nuestra historia. Con mucho esfuerzo y trabajo en equipo, llevamos nuestros sabores más allá de estas paredes, recorriendo ferias y eventos por toda Tijuana para que más personas descubrieran la riqueza de nuestra cultura.
Hoy, al mirar hacia atrás, nos llenamos de profunda gratitud. Ha llegado el momento de cerrar un capítulo muy especial para nosotros; este próximo 1 de noviembre será nuestro último día en nuestra casa de Zona Río.
Sin embargo, no les decimos adiós, sino un “hasta muy pronto”. Esta despedida es solo una pausa para tomar impulso, porque regresaremos con un nuevo concepto. Les prometemos volver con el mismo corazón, manteniendo intacta la tradición, el cariño y ese sabor inconfundible que nos ha unido desde el primer día. ¡Gracias por dejarnos entrar en sus vidas y ser parte de nuestra familia!